Victoria sin paliativos del alemán Sebastian Vettel (Red Bull) en el GP de Singapur, quien por momentos se nos ha asemejado al Michael Schumacher de los años dorados de Ferrari (2000-2004). Es triste decirlo, pero quizá el momento más emocionante de toda la carrera haya sido la primera curva, en la cual Nico Rosberg se ha puesto provisionalmente primero para después irse ligeramente largo en la frenada y ver cómo de nuevo el alemán recuperaba la primera posición, que no ha abandonado hasta el final del gran premio. Con esta victoria, Sebastian Vettel logra un nuevo 'grand chelem' (pole, victoria, vuelta rápida y liderato de carrera de principio a fin) y aumenta su ventaja al frente del Mundial hasta los 60 puntos, todo ello con tan sólo seis GP por disputarse.
Muestra del estratosférico ritmo que ha mostrado el de Red Bull es el hecho de que a pesar de diversas circunstancias que le han perjudicado en determinados momentos, (la salida del SC por accidente de Ricciardo cuando tenía diez segundos de colchón o la equivocada decisión que ha tomado su equipo al no meterle a boxes para cambiar ruedas al instante) ha logrado cruzar la línea de meta con más de treinta segundos de ventaja sobre el segundo clasificado (Fernando Alonso).
Y es que, como acabamos de decir, el equipo austríaco cometió un error de estrategia (a la postre irrelevante) manteniendo al tricampeón mundial en pista con ruedas viejas, mientras que rivales como Alonso o Grosjean hacían su parada con el objetivo de poner gomas nuevas e intentar llegar con ellas hasta el final, ahorrándose de esta manera un pit-stop. Ha sido en este momento cuando, por primera vez, hemos podido ver el ritmo de carrera real del RB9. Con la obligación de abrir con sus rivales un hueco lo suficientemente grande como para compensar el tiempo que supone un pit-stop extra (unos treinta segundos), el alemán ha marcado un ritmo totalmente endiablado al que ninguno de sus rivales ha sido capaz de acercarse mínimanente (las diferencias en algunas vueltas han sido de 2,5 y hasta de ¡3 segundos!) que le ha servido para ganar la carrera de forma merecida.
En definitiva, dominio total y absoluto de un binomio (Vettel y su Red Bull) que cada vez asusta más. Esperemos que las cosas cambien para el año que viene...
En cuanto al resto de mortales, Fernando Alonso también ha realizado una grandísima carrera, obteniendo una segunda plaza que era lo máximo a lo que se podía aspirar hoy. El asturiano ha realizado una impecable salida en la que ha adelantado a cuatro coches (pasando de 7º a 3º), y a partir de ahí ha rodado de manera consistente y sobre todo inteligente, ya que ha conseguido ir a dos paradas gracias a que ha podido alargar su 'stint' con los duros 36 vueltas (ayudado en parte por la presencia en pista del SC).
El único pero que se le puede poner (y no a él, sino a Ferrari) es que, debido a una lenta parada en boxes, el español se ha visto taponado varias vueltas por Paul di Resta. Este hecho por sí solo no tiene importancia, ya que ganar la carrera hoy era impensable, pero quién sabe en otros GP's. Ferrari no puede permitirse el lujo de fallar además en boxes.
Quien también ha realizado un carrerón es el nuevo compañero de Fernando Alonso, el finlandés Kimi Raikonnen. El de Lotus, a pesar de estar aquejado de fuertes dolores en la espalda, ha sido capaz de remontar hasta diez posiciones y subirse al último escalón del podio. Todo ello, recordemos, en uno de los grandes premios más agotadores a nivel físico de la temporada.
Apuntes:
- Buen resultado de los Mercedes (Rosberg, 4º y Hamilton, 5º) y de los Mclaren (Button, 7º y Pérez 8º), que parecen haber experimentado cierta mejoría en este circuito.
-La estadística no falla: el Safety Car siempre aparece en el GP de Singapur.
- Romain Grosjean ha tenido que abandonar cuando estaba realizando una de sus mejores carreras de la temporada debido a un problema en su E21.
- Nueva gran carrera de Nico Hulkenberg, rescatando dos puntos más para Sauber con su excelente pilotaje.
-Paul di Resta no levanta cabeza. El escocés de nuevo no ha podido terminar la carrera al estrellarse contra las barreras.
- Si la cara de Red Bull ha sido Vettel, Mark Webber ha sido la cruz, al romperse su motor en la última vuelta. El australiano se ha subido en el Ferrari de Fernando Alonso y ha sido llevado a boxes de esta manera, regalándonos una curiosa imagen (foto).
*ACTUALIZACIÓN: Ambos han sufrido una reprimenda por parte de la FIA. Además, al ser la tercera de Mark, tendrá una penalización de diez posiciones en la parrilla en el GP de Corea.
- En este enlace tenéis los resultados finales del GP:
¡Hasta la próxima!



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