Debido al absoluto dominio que actualmente Sebastian Vettel ejerce en la pista , se hace más necesario que nunca recordar que todo tiene un final y que por supuesto llegarán tiempos mejores en lo que al espectáculo en pista se refiere. En concreto, hoy en Why Always F1 lo vamos a hacer mediante el análisis de la película "Rush", cuyo escenario de fondo no es otro que la emocionante temporada 1976, trágicamente marcada por el espeluznante accidente que Niki Lauda sufrió en el circuito de Nurbürgring (del cual se recuperó increíblemente en apenas 40 días).
A lo largo de las más de dos horas de película (que al contrario de lo que pudiera pensarse, no resultan para nada pesadas) el director Ron Howard narra con maestría la increíble batalla que se libró a nivel personal y deportivo entre el inglés James Hunt (Chris Hemsworth) y el austríaco Niki Lauda (interpretado por Daniel Brühl), cuyo punto culminante tuvo lugar en dicha temporada.
A pesar de ser una película sobre F1, "Rush" no se centra principalmente en la acción en pista (aunque tiene una buena ración de ella). Una de sus principales bazas reside en lo bien que desarrolla las opuestas personalidades de los dos protagonistas, unidas sin embargo por un objetivo común: vencer al otro llevando al límite a su monoplaza, en una lucha sin cuartel en el que ambos se complementan y se presionan a cada minuto (una circunstancia que sin duda alguna debieron disfrutar mucho los espectadores de la época).
Por un lado, James Hunt es el claro ejemplo de piloto con talento pero poco dispuesto a rentabilizarlo (con esfuerzo) en forma de títulos: su dedicación se centra exclusivamente en disfrutar de la vida, se trata de una persona totalmente entregada al placer (sea en forma de mujer o de monoplaza: lo que esté más a mano en el momento) y que mantiene un característico sello de despreocupación en todas las acciones que realiza.
En contraposición a este carácter, Niki Lauda representa la austeridad, en el sentido más literal de la palabra: es una persona seria, metódica y profesional en todo lo que hace, poco dada a los excesos y al desenfreno en general y centrada únicamente en la F1 (quizá una de las razones por las que hoy en día es tricampeón mundial). Podríamos relacionar esta personalidad con la de los actuales hiper-profesionalizados pilotos, a los cuales no se les permite ni la más mínima salida de tono.
A pesar de esta disparidad de carácteres y a su intensa rivalidad, hay que decir que su relación estuvo marcada siempre por un profundo respeto, ya que ambos sabían que el otro era el único obstáculo que les separaba de la victoria.
En definitiva, no podéis dejar pasar la oportunidad de ver "Rush", una trepidante historia que te enganchará desde el primer minuto (tanto si la conoces como si no) y rematada por una última escena de vértigo: el GP de Japón de 1976 (último de la temporada), disputado bajo un intenso aguacero y que comenzó con Lauda y Hunt separados por tan solo ¡1 punto!
- Aquí tenéis el tráiler para ir calentando:




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